Los residuos industriales líquidos generados por packings, viñas, plantas lácteas, procesadoras de alimentos y otras instalaciones agroindustriales tienen una característica particular: su caudal y carga contaminante pueden cambiar considerablemente durante el año.
Una planta puede funcionar correctamente en periodos de baja producción y perder estabilidad durante la temporada alta, cuando aumentan los lavados, la materia orgánica y el volumen de efluente.
Por eso, antes de seleccionar una tecnología de tratamiento, es necesario responder dos preguntas:
- ¿Dónde se descargará finalmente el RIL tratado?
- ¿El sistema está preparado para el peak real de producción?
La primera pregunta permite orientar la normativa que debe revisarse. La segunda determina si la planta podrá mantener su desempeño cuando la carga aumente.
¿Qué norma puede aplicar según el destino de descarga?
En términos generales, existen tres escenarios principales.
DS 90: descarga a aguas superficiales o marinas
El Decreto Supremo N.º 90 regula las descargas de residuos líquidos a aguas marinas y continentales superficiales.
Puede aplicar cuando el efluente tratado se descarga directamente a un río, estero, lago, canal, mar u otro cuerpo receptor superficial, según las condiciones específicas del proyecto.
No existe un único límite aplicable a todas las instalaciones. Es necesario determinar qué tabla y parámetros corresponden al punto de descarga.
En una operación agroindustrial, normalmente deben revisarse variables como:
- DBO y DQO.
- Sólidos suspendidos.
- Aceites y grasas.
- pH.
- Temperatura.
- Nutrientes u otros parámetros propios del proceso.
La exigencia específica dependerá de la actividad, el cuerpo receptor y los permisos asociados.
DS 609: descarga al alcantarillado
El Decreto Supremo N.º 609 regula las descargas de residuos industriales líquidos a sistemas de alcantarillado.
En este caso, el RIL no llega directamente al medioambiente, sino que ingresa a una red sanitaria que conduce las aguas hacia una planta de tratamiento.
Sin embargo, contar con una conexión al alcantarillado no significa que pueda descargarse cualquier tipo de efluente.
El RIL debe cumplir condiciones destinadas a evitar:
- Daños o corrosión en las tuberías.
- Obstrucciones.
- Riesgos para los trabajadores.
- Interferencia con el tratamiento sanitario.
- Descargas que la red no tenga capacidad de recibir.
La empresa también debe revisar las condiciones particulares exigidas por la sanitaria correspondiente.
DS 46: descarga a aguas subterráneas
El Decreto Supremo N.º 46 regula determinadas descargas de residuos líquidos a aguas subterráneas realizadas mediante obras de infiltración.
Este escenario requiere una evaluación especialmente cuidadosa, porque deben analizarse variables como:
- Calidad del efluente.
- Tipo de obra de infiltración.
- Características del suelo.
- Profundidad y vulnerabilidad del acuífero.
- Permisos ambientales y sectoriales.
No toda aplicación de agua al suelo corresponde automáticamente a este decreto. Su aplicación debe confirmarse según las condiciones particulares de cada instalación.
Comparación general
| Norma | Destino general |
|---|---|
| DS 90 | Aguas marinas o continentales superficiales |
| DS 609 | Sistema de alcantarillado |
| DS 46 | Aguas subterráneas mediante determinadas obras de infiltración |
Esta clasificación sirve como orientación inicial. No reemplaza la revisión de la normativa vigente, los permisos ambientales ni las condiciones particulares del proyecto.
Por qué la agroindustria requiere un diseño especial
Los RILES agroindustriales no siempre mantienen una composición estable.
Durante la temporada pueden cambiar:
- El volumen diario descargado.
- La concentración de materia orgánica.
- Los sólidos.
- Las grasas.
- El pH.
- La temperatura.
- Los productos utilizados en limpieza.
- La frecuencia de descargas concentradas.
Un packing, una viña y una planta láctea pueden pertenecer al mismo sector, pero generan efluentes muy diferentes.
Por eso, dimensionar una planta solamente con el caudal promedio anual puede generar problemas durante el peak de producción.
Entre las consecuencias posibles se encuentran:
- Sobrecarga del proceso biológico.
- Mayor consumo de productos químicos.
- Aumento de olores o lodos.
- Arrastre de sólidos.
- Pérdida de eficiencia.
- Incumplimiento de los parámetros de descarga.
La evaluación debe considerar tanto el promedio como los valores máximos y la duración de los peaks.
La norma no define por sí sola la tecnología
Otro error frecuente es seleccionar una tecnología solamente por la norma que debe cumplirse.
La normativa ayuda a determinar la calidad que debe alcanzar el efluente. La tecnología se selecciona después de caracterizar el RIL y revisar las condiciones de la operación.
Dependiendo de cada caso, la solución puede incluir:
- Ecualización.
- Segregación de corrientes.
- Tratamientos físico-químicos.
- Flotación por aire disuelto, DAF.
- Procesos biológicos.
- Sistemas MBBR.
- Sistemas MBR.
- Otras configuraciones combinadas.
La elección depende de factores como:
- Caudal promedio y máximo.
- DBO y DQO.
- Aceites y grasas.
- Sólidos suspendidos.
- Variabilidad estacional.
- Espacio disponible.
- Producción de lodos.
- Consumo energético.
- Capacidad de operación y mantención.
No existe una tecnología única que resuelva todos los RILES agroindustriales.
La importancia de la ecualización y la segregación
En muchos casos, la estabilidad de la planta no depende solamente del reactor o del equipo principal.
Un estanque de ecualización puede ayudar a distribuir las cargas durante el día, reducir variaciones de pH y evitar que una descarga concentrada afecte repentinamente el tratamiento.
También conviene revisar si se están mezclando corrientes con características muy distintas.
Por ejemplo:
- Aguas relativamente limpias.
- Lavados con alta carga orgánica.
- Efluentes con grasas.
- Soluciones químicas concentradas.
- Aguas lluvias.
- Aguas que podrían reutilizarse.
Separar estas corrientes puede reducir el volumen que necesita el tratamiento más exigente y mejorar el costo operacional.
Qué información se necesita antes de diseñar o ampliar una planta
Una evaluación inicial debería contar, como mínimo, con:
- Destino final de la descarga.
- Caudal promedio y máximo.
- Variación entre temporada alta y baja.
- Caracterización de laboratorio del RIL.
- Horarios de producción y limpieza.
- Tecnología actualmente instalada.
- Historial de resultados y desviaciones.
- Capacidad disponible para operación y mantención.
- Posibles usos para el agua tratada.
Tomar una muestra durante un periodo de baja producción puede entregar una visión incompleta. La caracterización debe ser representativa de las condiciones reales del proceso.
¿La planta está preparada para el peak?
El cumplimiento no debe evaluarse únicamente con una muestra puntual o durante los meses de menor actividad.
Una planta robusta debe mantener su desempeño frente a:
- Aumentos de producción.
- Cambios en las materias primas.
- Limpiezas intensivas.
- Descargas puntuales.
- Variaciones de temperatura.
- Fallas de dosificación.
- Detenciones y reinicios.
Cuando la operación cambia, también conviene revisar si la capacidad y configuración del sistema siguen siendo adecuadas.
Evaluar antes de seleccionar una tecnología
El primer paso no es decidir entre DAF, MBBR, MBR u otra alternativa.
El primer paso es definir:
- Qué tipo de RIL se genera.
- Cómo cambia durante la temporada.
- Dónde se descargará o reutilizará.
- Qué calidad debe alcanzar.
- Qué capacidad puede operar de forma estable la empresa.
Con esos antecedentes es posible seleccionar una solución técnicamente adecuada y evitar tanto el subdimensionamiento como una inversión innecesariamente alta.
Vantech diseña e integra soluciones para el tratamiento de RILES en operaciones agroindustriales, alimentarias y productivas, considerando la caracterización del efluente, su variabilidad estacional y el destino final del agua tratada.
¿Su planta está diseñada para el promedio o para el peak de temporada?
Una evaluación técnica permite identificar si el sistema actual responde a las condiciones reales de producción y qué ajustes pueden mejorar su estabilidad.







